Cuando Federico Acosta es destinado como Juez a tierras zamoranas, no tarda en verse fascinado por la Historia y la cultura zamoranas. El cerco de Zamora y la versión que sobre él han dejado la tradición y el romancero con un veredicto asumido por el tiempo sobre la figura de Bellido Dolfos, le invitaron a investigar en profundidad los antecedentes y a encuadrar aquellos hechos en un marco de análisis para que, a pesar del tiempo, la Historia pueda revisar si fue o no justo el veredicto de traidor que el pueblo dio a Bellido. Por eso escribe una obra teatral de trascendencia histórica: PROCESO POR TRAICIÓN, un juicio a Bellido Dolfos en la época actual y desde la perspectiva procesal del Siglo XX. Esperaba haberla estrenado con motivo de las Fiestas del Romancero, una iniciativa zamorana que nunca se llevó a efecto. Por tal motivo es una obra inédita.